Hill
doesn't mean all parachutes are perfect”.
“I’ve got to find a place to hideaway / far from the shadows of my mind.”
Liber X
Nadie se lo esperaba. Así como así, en medio de una conversación, Ernesto se hizo pis. Fue un suceso tan inédito que, aunque para algunos pueda resultar un poquito desagradable, decidimos fotografiarlo.
Miércoles 6 de enero de 2010 (4:40 pm). Cabildo y Juramento (Barrio de Belgrano). Sabido es que abundan los negocios de ropa, ropita, ropón y todas esas cosas. Caminaba por ahí porque por ahí suelo caminar (por el suelo y las suelas de los zapatos) para mis viajes obligados de subte, cuando paso por la puerta de un local —a simple vista, común y silvestre— y algo golpea mis neuronas: un cartelito escrito a mano, en una hoja cuadriculada de cuaderno típico, en azul, probablemente fruto de una bic.
Una vez más, el día de la madre coincide con Interlagos y una carrera definitoria. Otra vez almorzamos tempranito, jé (véase post de hace 2 años).


Pucha, che, esto de no postear un pomo...
Quienes me conocen mucho mucho mucho, lo saben. No se trata de un secreto, pero por algún motivo —y ciertamente no es vergüenza— no es algo que ande gritando a viva voz (ni a muerta voz). Por eso mismo me pregunté si acaso hay alguna persona cercana a la que le pase como a mí. Sin embargo, algo me dice que no: que, si bien hay —y mucha— gente a la que le gusta, no se trata del grupo de gente que me rodea cotidianamente.

Carpe diem piensa:
Las instrucciones para subir una escalera son bastante conocidas. Ahora bien, si no sabés a qué me refiero, te recomiendo —por no decir que te ordeno— ir ya mismo a ese link para la lectura de un texto tan breve como magnífico. Por otra parte, será útil para proseguir con la lectura de lo que viene a continuación en este post: las instrucciones para subir una escalera al revés, que por algún motivo misterioso no parecen ser tan conocidas como las otras. Ya que no estoy escribiendo un pomo, al menos puedo dejarte algo para leer (si querés, también tenés la opción de escucharlas leídas por el mismísimo Julio).