Engrase
He desaparecido en estos últimos tiempos porque he abierto un nuevo negocio. Sí. Me estoy dedicando a engrasar autos.
Debo admitir que fue bastante fácil y la cuestión marcha —por ahora— curiosamente bien. Simplemente coloqué en el garage un bonito cartel que dice “ENGRASE” y repartí numerosos volantes (no de autos, sino de papel) en los semáforos de las intersecciones más concurridas; en ellos se leía: “Engrasamos tu auto como nunca nadie antes y al precio más bajo del mercado”, y a continuación figuraban la dirección y el teléfono. Supongo que la diferencia de precio con los otros lugares de engrase fue lo que generó la numerosa demanda de mis servicios.
La gente viene y engraso sus autos sin asco. Una vez cumplida la labor prometida, no pueden hacer menos que pagarme... y así voy juntando unos pesitos.


UPDATE (06/12/08)