agosto 31, 2006

Por Tutatis!

Astérix, Ideafix y Obélix
Agradezco infinitamente a René Goscinny & Albert Uderzo por haber creado estos divertidos personajes con sus fabulosas historias. Mi infancia les debe más de una sonrisa y gratos momentos.
“Las aventuras de Astérix” deberían leerse en las escuelas, no sólo divierten, sino que además enseñan Historia y Geografía. Enumerarles mis historietas preferidas sería absurdo, recomiendo todas y cada una de ellas, no importa la edad del lector. ¿Cuál es tu favorita?
A los fanáticos y/o conocedores de tan gloriosa publicación, les paso unos enlaces para navegar, deleitarse un poco y esbozar una que otra sonrisa:
sitio oficial, doubleclix-blog, Astérix y Obélix (en español; véanse los juegos, el trivia y otros links).
Yoconestospelus

agosto 29, 2006

Entremetido

Al principio le sucedía sin querer. Cada vez que iba caminando por calles muy transitadas, terminaba atrapado entre los brazos de alguna parejita de tórtolos que iba tomada de la mano y no quería despegarse ni medio instante.
Ahora lo hace adrede. Él dice que comenzó a actuar así porque se sentía fastidiado por el hecho de quedar aprisionado pese a su voluntad. Entonces, como una forma de repudio, se propuso como ‘cometido’ romper cuanto lazo manual se cruce por su camino.
De todos modos, yo creo que la verdad es otra. Me parece que él sólo quiere —aunque sea unos segundos— sentirse abrazado.

agosto 27, 2006

Así de simple

“Ven a dormir conmigo: no haremos el amor.
Él nos hará.”
Julio Cortázar

agosto 24, 2006

Fucked in translation

Mis alumnos suelen entretenerme con frases y/o anécdotas divertidas fruto de su desconocimiento de ciertas suculencias del lenguaje y las diferencias dialectales.
Cuando creí haber escuchado todas las variantes posibles y risibles del uso del verbo “coger” tal como lo hacen en España pero en territorio argentino, una alumna anglosajona le dio una vuelta de tuerca más.
Siendo “coger” equivalente a “tomar”, y siendo “tomar” igual a “to take” (“llevar”, en inglés), en una perfecta gramaticalidad, sus primeras palabras en español al pisar Ezeiza fueron dirigidas al taxista: “Cójame hasta el centro”.

agosto 22, 2006

Ø

Para quien no sepa o no recuerde su significado: ø es empleado en las matemáticas, en la teoría de los conjuntos, para indicar que un conjunto está vacío, sin elementos.
En latín, el adjetivo vacuus-a-um se utiliza para calificar a un lugar como vacío, desocupado o desierto; además tiene otro matiz cuando se habla de unas vacuæ tabellæ, pues los latinos utilizaban esta expresión para referirse a —literalmente— tablillas vacías, es decir: tablillas en blanco, libres de escritura; de donde proviene el tópico del horror vacui.
Apelando simplemente a la definición de un diccionario, podrán apreciar algo que para mí no deja de ser llamativo: el hecho de que el vacío se defina exclusivamente por defecto, que exista en virtud de algo que falta (vacío = falto de contenido). Por esta característica es un término que puede equipararse con el silencio o la nada, por ejemplo. Conceptos que han sido motivo de insomnio para pensadores que han debatido acerca de la existencia real de los mismos.

Me fascinan estas palabras que llevan en sí mismas su propia contradicción. Y por eso no me sorprendo cuando percibo que aquello que parecía ser un vacío no es tal, sino que adquiere contenido en tanto vacío. Incluso un silencioso título como ø puede terminar cargado de significado.
Quería escribir algo para evitar el “vacío” en el blog... fue entonces cuando recordé la paradoja.

agosto 19, 2006

ERRETO

No es mi intención ofender a nadie, es simplemente que me harté y lo necesito como catarsis. No es mi estilo, pero a veces es más que necesario a nivel psicológico e incluso físico. Alcancé mi límite de cosas absolutamente innecesarias que no merezco padecer, y tengo este embroncado sentimiento a flor de piel. No lo voy a callar esta vez, aunque veré si puedo darle cierta cuota de sutilidad: hoy es uno de esos días en que tengo ganas de reunirlos a todos —así de absolutista es la cosa— e invitarlos a irse a la reputísima madre que los recontra mil parió.
Y si no tienen ganas o se sienten demasiado heridos en su susceptibilidad, ok, no se preocupen, me voy yo a la mierda. Volveré cuando se me pase.

Cerrado por Duelo

Erreto: voz del antiguo griego (cf. Arquíloco, frag. 5 - siglo VII a.C.).

agosto 17, 2006

Cuervos y espantapájaros

“Lo prodigioso no es que Van Gogh se haya cortado una oreja, sino que conservara la otra.”
Oliverio Girondo

agosto 15, 2006

S.O.S.

Un antiguo amigo mío, Martín*, estaba obsesionado con salvarlas, les tiraba sogas, salvavidas, pero nada parecía funcionar. En aquel entonces yo no le di mucha importancia, a lo sumo me preguntaba por qué ese empecinamiento suyo en rescatarlas si ellas no parecían estar demasiado preocupadas por su suerte.
Hasta que hoy, por esas cosas de la vida, yo también me detuve a pensar cómo hacerlo y recordé a mi otrora amigo. “Hay que salvar las distancias, C.”
Creo que ahora entiendo el porqué de su obsesión. Alguien tiene que ocuparse de semejante labor, porque si las distancias se mueren allá a lo lejos, si dejan de existir, menuda complicación se le arma a la Física.
Y, bueno, acá estoy, buscando una forma para salvar las distancias. Quizás arme una corporación, onda Greenpeace, se llamaría: “Salvando las distancias”.

* Ubi sunt: ¿En qué andarás, Arias? ¿Qué se habrá hecho de tu literatura, tu jazz, tu piano, tu videoteca plagada de Les Luthiers y Monty Python?

agosto 13, 2006

I can work it out

Try to see it my way,
only time will tell
if I am right or I am wrong...


Me persigue la antigua y casi anacrónica tendencia a intentar hacer lo que creo que es correcto, con todos sus pro y sus contra. El tiempo me dirá si en definitiva hice las cosas bien o mal. Only time will tell...

En fin, el tiempo me ha mostrado cosas, me ha enseñado otras tantas, pero lo que se dice decir, decir... nunca me dijo nada.

Yo qué sé, por si acaso, en lo que atañe a su comentario, mejor me siento a esperar. Y mientras tanto sigo con mi vida, sí.

agosto 11, 2006

Me pregunto

¿Por qué será que cuando hace mucho frío las personas que están de pie flexionan las piernas y patean el piso?

¿Por qué será que cuando alguien camina bajo la lluvia tiende a encogerse de hombros?

Seguro que hay una buena explicación neurológica. Mientras tanto, me divierto con esas sutiles escenas cotidianas que brinda el invierno.

agosto 10, 2006

Se me lengua la traba

La anécdota es real. Tendría yo unos 6 años. Disfrutábamos de un paseo familiar por San Isidro o aledaños, todos en bicicleta durante la calma de un domingo por la mañana.
Estábamos por enfrentar una de esas pendientes pronunciadas características de la zona y fue entonces cuando, justo iniciando el vertiginoso descenso, noté que mi volante se había torcido.
Mi joven inexperiencia bicicletera hizo que la situación me resultara atemorizante, pues podía ver cómo la rueda iba hacia la izquierda mientras el volante apuntaba hacia el centro. Fue así como resonó mi grito desesperado: “¡Tengo el torsante volido, tengo el torsante voliiido!
Hoy, además de seguir riéndome, me maravillo de la forma en que auné la situación con las palabras.

agosto 08, 2006

08/08

Picture yourself in a boat on a river,
with tangerine trees and marmalade skies [...]
Cellophane flowers of yellow and green
towering over your head [...]
Everyone smiles as you drift past the flowers
that grow so incredibly high.

agosto 06, 2006

Técnicamente hablando

La expresión coloquial “ponerse las pilas” es fácticamente imposible en lo que a las 3 personas del singular atañe. En el plural puede entrar en juego la reciprocidad y así la cuestión se vería salvada. Nos ponemos, os ponéis, se ponen las pilas. Vamos fantástico.
“Tengo que ponerme las pilas” / “Ponete las pilas”... es obvio que se trata de una metáfora y que es más que clara en cuanto a su cometido, pero no por ello deja de ser una paradoja locucional.
Si no tengo las pilas puestas, ¿cómo es que estoy funcionando y hablando? Si tengo mis baterías encima y estoy más bien haciendo referencia a su desgaste y conveniente recambio, ¿cómo habré de completar el intercambio de unas por otras si al quitarme unas ya habré quedado inerte?
Decididamente, la reflexividad en esta expresión encierra un dilema (la única vía de solución pareciera ser la existencia de una fuente de energía alterna).
Yo sé que desperdicio mi tiempo pensando idioteces, pero ésta me resulta particularmente útil: es mi mejor excusa para cuando no tenga ganas de ponerme las pilas con algo.

agosto 05, 2006

In memoriam M.C.Q.

Hoy, en el día de tu nacimiento, tu ausencia se hace más presente. Te evoco y vienen a mí una serie de imágenes tuyas que el tiempo, afortunadamente, no ha logrado borrar: tu andar, tu sonrisa, tus inconfundibles ojos, tu espalda buscando mis manos para el infaltable masaje...
Recuerdo diálogos de recreo, conversaciones en escaleras y pasillos y nuestra última charla en la puerta del colegio. Jamás hubiera pensado que tras ese día no volvería a verte. A la Muerte no le gusta dar indicios a la gente joven.
Rememorándote, y reviviendo aquella tarde de espera en que Leo se puso al piano y vos y yo unimos una vez más nuestras voces, estás hoy nuevamente a mi lado sobre el escenario, con la sala en penumbras y envuelta en su eco característico. Mirándome a los ojos y con el micrófono en la mano, estás cantando conmigo la mejor canción que el burlón destino nos instó a dedicarnos aquel día: “Cuando estés mal, cuando estés solo, cuando ya estés cansado de llorar, no te olvides de mí porque sé que te puedo estimular”.

agosto 03, 2006

The Beatles

Con un origen en más tierna infancia y pasando por una suerte de obsesión de adolescencia, llevo conmigo más de 23 años de devoción por estos 4 muchachos de Liverpool, actitud que pareciera sin más entrar dentro de la categoría de “fanatismo”.
Esta situación ha hecho que, frecuentemente, muchas personas me enfrentaran ante una pregunta que no hace más que recordarme cuán limitado puede ser el lenguaje: ¿y por qué te gustan tanto Los Beatles?
Evidentemente, quien no siente demasiada admiración por algún grupo no se da cuenta de que me está colocando ante un abismo (sensación similar —aunque no igual— a cuando se me consulta acerca de mi canción preferida del grupo en cuestión). Yo puedo balbucear posibles respuestas, hacer fútiles intentos por poner en palabras algo que excede todo vocabulario. Por supuesto, el resultado es tan decepcionante para mí como para esa persona que está esperando escuchar una revelación, la razón de mi “locura”.
No se trata de egoísmo o de timidez, lo juro, pero me resulta más fácil demostrar la imposiblidad de la cuadratura del círculo que encontrar los términos para transmitir lo que siento. Es como cuando te digo “te amo” y las 5 letras me parecen tan poquito en comparación con todo lo que en verdad quisiera decirte.

agosto 01, 2006

Lógica

—Would you hit a woman with a baby?
—No, I would hit her with a brick.
e. e. cummings*
* Véase traducción en “comentarios”.